Que no... que lo siento... que soy incapaz de vestirme de Gucci, al llevar las niñas al polideportivo, para entrenar y esperarlas en la puerta, durante una hora... miraqueguapasoyyquedinerotengoparagastarme... presumiendo de bolso último diseño y megabotasguais... con falda de "el corte inglés".... y camiseta del baratillo, que sí, que la ví justo ayer, la misma, por mucho que digas que te ha costado 60 € en nosequé tienda del centro.
Que no... que lo siento... que no me importa que tu marido no te ayude en casa a recoger el slip que se te ha caido, cuando has ido a bañar al niño... o que te fastidie muchísimo que cuando estás cenando en un restaurante, el camarero te "quite" el "culillo" de la copa de vino que te gusta tomar justo después de terminar el plato.
Que no... que lo siento... que no me creo que pintes todos los años la casa y que cambies cada seis meses la decoración de la casa.
Y que sí... que lo soy... la estúpida esa... que crees que no te he escuchado... que prefiero ser la estúpida esa que no le importa que tu hijo vaya a entrenar todos los días a marbella, a una hora de viaje de casa, porque un club selectivo de tenis ha visto que el niño... con 8 años... tiene posibilidades.... y que me importa muchísimo más y me parece más interesante, ese libro tan gordo que me estoy leyendo y que ni siquiera tiene fotos.
Y lo que más me fastidia, es que por mucho que me aleje, no se como te la apañas, para sentarte todos los días en el mismo banco en que yo estoy tranquilamente leyendo, esperando a que mis hijas salgan... que por mas que cambie de lugar, termines a mi lado... y que tendré que aguantarte (a no ser que se te rompa el tacón de la supermegaguay botas que te has comprado... y que quizás no te vuelvas a poner, porque ahora se llevan los zapatos chatos y no de puntax)... lunes, miércoles y viernes durante todo un año...
Y que si... que estoy deseando que algún entrenador cazatalentos descubra que tu supergenial hija de ojos azules (einss...??? no sabía que los ojos castaños se llamaran azules), es un genio de la gimnasia rítmica y se la lleve a entrenar a un club muy selectivo, a una hora de distancia de esta casa... de mi casa... que no está en barrio selectivo, sino en un simple barrio de personas normales y corrientes... que no sé que haces "ahorrándote" dinero en los entrenamientos de la niña... a no ser que lo necesites para poder vestirte de Gucci para llevar a la niña a entrenar.... y poder quejarte de que tu marido no es capaz de coger el slip que se te ha caido, cuando has bañado al niño.
Nota: ¿Se nota que esta mujer me agobia?... lo "mejor" de todo, es que no solo es una, sino un buen grupito de madres con hijas supermegaespeciales, que parecen que han parido a sus hijas por el ojo y no por el mismo sitio que yo.
Y perdonad el rollo, pero es que escucharlas, aunque intentes despegarte de ellas (tengo la sensación absurda, lo sé, de que les gusta perseguirme y hacerme pasar día a día, un mal rato), durante una hora, termina por agotar mi paciencia. En momentos como éstos es cuando descubro que siento verguenza ajena por ser mujer.
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