Joaquín acaba de llegar a su casa, después de estar cuatro años fuera. Tiene ya dieciseis años y aunque en ese tiempo, ha acabado por adaptarse a la vida en otro lugar que no es el suyo, siempre echó de menos su pueblo. Ese pequeño pueblo de la vega de Granada.
Llega con unos cuantos centímetros más, hablando castellano con mucho deje maño, con la experiencia aprendida en una gran ciudad como ha sido Zaragoza y el trato habitual de los "americanos" de la base.
Llega con un peinado solo visto en las películas (un enorme tupé engominado), mascando chicle y andares de chulo de pelis americanas.
Y lo primero que hace, justo despues que su padre abra la puerta de esa casa que ha estado solo habitada por su fantasma habitual, los últimos cuatro años, es soltar su maleta de cartón gris y correr a casa de Manolo, su amigo de siempre, el niño con el que ha corrido tantas aventuras años antes y del que nada sabe desde que se marchó (su padre no consintió en que escribiera cartas a Manolo).
El reencuentro es emocionante, abrazos, golpes en la espalda, risas y horas hablando de recuerdos de los dos juntos, chismorreos de personas conocidas y de una chica preciosa que pasa por delante de ellos y que deja embobado a Joaquín cuando la mira.
- ¿Quién es?
- ¿Quién es quien?
- Esa que acaba de pasar.
- Ah... es la Pili
- ¿Qué? Tú hermana pequeña... ¿la que teníamos que tirarle piedras para que nos dejara en paz?
- Sí, la que le metías las trenzas en el tintero, en clase...
Y siguieron hablando hasta que apareció la madre de Joaquín en casa de Manolo, para llamarle, que tenían muchas cosas que hacer en casa... saludos entre vecinas y últimas palabras de los dos amigos:
- Oye Joaquín, mañana hay un baile en la plaza X ¿te vienes?
- Pues claro, te espero en la esquina de la calle, por la tarde.
Y los dos amigos, a los que les quedan todavía muchas horas e historias que compartir, se despiden por ese día.
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Pili escucha jaleo en la cocina y pasa para ver que ocurre. Se sorprende a ver a su hermano hablando con un chico muy guapo, que viste y actúa como los actores de las películas, incluso tiene un enorme tupé engominado... ¿quién puede ser? de todas formas decide pasearse por delante de ellos, como quien no quiere la cosa.
- Vaya, si es Joaquín... pero está muy cambiado, habla de una forma muy rara y está ahora tan guapo...
Incluso llega a escuchar la conversación sobre la salida al baile. Esa noche le da muchas vueltas a una idea que se le ha ocurrido, aunque no sabe si tendrá el valor de realizarla. Pero es el chico más guapo que ha visto en mucho tiempo y seguro que si sus amigas lo ven paseando por el pueblo harán lo que sean para revolotearle alrededor y Joaquín es suyo, al menos es el mejor amigo de su hermano Manolo...
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Al día siguiente, aparece Manolo en el lugar indicado por Joaquín, van los dos juntos al baile. Manolo está muy contento de que haya vuelto... a pesar del tiempo siempre le ha considerado su mejor amigo y ha echado realmente de menos esos años y tantas travesuras que no ha podido realizar, porque nadie tenía el valor que tenía Joaquín, para seguirle en sus aventuras, ni la inteligencia para sacarle de los líos en que se metían.
Será como volver a los viejos tiempos... Pero Joaquín no aparece y Manolo lleva mucho tiempo esperando. Al final decide ir a su casa a buscarle, por si ha ocurrido algo y no puede ir. Pero cuando llega allí, la madre de Joaquín le cuenta que hace ya horas que salió para el baile
- ¿Cómo?
- Seguro que os habéis cruzado y él está esperándote allí.
Manolo, algo enfadado ya, aparece en el baile. Su sorpresa es enorme cuando se encuentra allí a Joaquín bailando muy junto (demasiado!!!) con su hermana Pili.
- ¡Hombre Manolo! Ya era hora que llegaras, estaba pensando en ir a buscarte, pero tu hermana apareció contándome que tenías algo que hacer y que la acompañara a ella, que tu vendrías un poco más tarde...
Manolo mira a Pili mientras esta se enrojece, avergonzada porque han terminado por pillarla en su mentira. Pero opta por no hacer cualquier comentario en su contra y terminan por pasar una buena tarde, todos bailando.
Nota: Pili y Joaquín se casan nueve años después y unos meses más tarde, hace su aparición en este mundo, su hija Wendeling. Esta historia se la contó su tío Manolo, años después del fallecimiento de Joaquín y siempre ha conseguido que Wen sonriera al recordarla.