Y la vida sigue...
... Y Wendeling sigue caminando, avanzando... ¿a solas?, ¿juntos pero no revueltos? ni siquiera sabe como catalogarlo, solo sabe que tiene que seguir andando adelante, siempre adelante.

Etiquetas: ,

 
Wendeling, sábado 30 de abril de 2005, 18:16 | Enlace permanente | 1 comentarios
Alegría e ilusión ¿juntas de nuevo?
Me dices que estás contento porque nos veremos esta noche. Que esperas con alegría.

Te digo que espero nuestro encuentro con ilusión. Te siento más cerca cada momento, más cerca que los últimos meses pasados, en los que estabas frío y distante.

Y no quiero hacerme ilusiones, porque tus dudas me han marcado estos meses. Estoy tan segura que este encuentro marcará nuestra ruptura, que estos días en los que has conseguido que vuelva a tener ilusión por imaginarnos caminando juntos de nuevo, me desconciertan.

Después de diez meses de una relación, en la que ha habido curiosidad por conocernos, nervios, alegrías, ilusiones, sorpresas por reacciones mutuas inesperadas, te quiero, me quieres, amor, algunas lágrimas, desconcierto, dudas, entrega mutua durante un tiempo, pasos atrás, más dudas, frialdad, distancia... el volverme a sentir ilusionada por escuchar unas palabras tuyas (mientras me miras a los ojos) no se como aceptarlo.

En cierta ocasión me dijiste, que cuando rompias una relación con alguien, no querías volver a tener contacto con esa persona, porque dolía. Pero que yo era tan especial, que me prometiste, pasara lo que pasara, ser amigos siempre.

Sé que los dragones cumplen sus promesas. Y sé que tú lo harás. Pase lo que pase, contaré contigo para seguir avanzando. Que no desaparecerás de mi camino.

Y tengo ilusión por estar contigo esta noche.

(Gracias a todos por estar ahí y hasta el lunes)

Etiquetas:

 
Wendeling, viernes 29 de abril de 2005, 10:43 | Enlace permanente | 4 comentarios
"Los renglones torcidos de Dios"
Sergio Zapatero está ingresado en un psiquiátrico, es matemático (o al menos eso cree él) y astrofísico. Está convencido que el mundo se encamina hacía su fin y piensa en sus compañeros. Se ofrece a ayudarles a morir y evitarles así presenciar la hecatombe cósmica.

..."No te preocupes por ellos - le decía a Dios - por... por... porque... todos son equi... equi... ¡eso es!... equivocaciones tuyas. Son los ren... renglones torci... torcidos, de cuando apren... apren.. ¡eso es! ... aprendiste a escribir. ¡Los pobres locos - continuó ahogando los sollozos - son tus fal... faltas de orto... ortografía!"

"Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena.

No se la razón de porqué he recordado precisamente ahora ese pasaje (que me impresionó en su día) cuando hace años que leí esa novela. ¿Qué querrá decirme mi subsconciente a hacermelo recordar justo hoy?

Y no consigo dejar de pensar que en cierta manera, todos tenemos alguna falta de ortografía por un despiste de Dios.

Etiquetas: ,

 
Wendeling, jueves 28 de abril de 2005, 15:40 | Enlace permanente | 3 comentarios
"Diez razones para vivir" Danza Invisible
Razones tengo, por lo menos diez
que cada día me invitan a vivir.
La primera es estar vivo
¿acaso puede haber mejor motivo?

El deseo de vivir
quien lo busca lo encuentra.
Duerme conmigo esta noche,
mañana despierta.

El deseo de vivir
quien lo busca lo encuentra.
Duerme conmigo esta noche,
mañana despierta.

La luz del sol que me hace despertar,
la tibieza del agua que me baña.
Abrir la ventana y ver el mar
del sur de España.

El deseo de vivir
quien lo busca lo encuentra.
Duerme conmigo esta noche,
mañana despierta.

La quinta es un buen vino,
la sexta es un amor,
la séptima es un beso tuyo.
La octava un algo mejor,
la novena es el futuro.
La décima, una canción.

El deseo de vivir
quien lo busca lo encuentra.
Duerme conmigo esta noche,
mañana despierta.

Estás aburrido, te desesperas.
Crees que no hay razones,
empieza por la primera...

La quinta es un buen vino,
la sexta es un amor,
la séptima es un beso tuyo.
La octava un algo mejor,
la novena es el futuro.
La décima, una canción.

La vida tiene razón.

Gracias Jose, por guantearme esta mañana.

Etiquetas:

 
Wendeling, miércoles 27 de abril de 2005, 9:31 | Enlace permanente | 2 comentarios
... y Wendeling no es tan fuerte
Wendeling sigue sintiendo en ocasiones que hay días en los que mejor permanecer escondida en la cama, dejar que pase el mundo y que se olviden de ella.

Aunque recibir por la mañana un paquete postal de alguien que la quiere, le hace sonreir y oler.

Aunque pensar que el viernes tendrá una conversación muy interesante, le hace sentir ilusión.

Aunque tener una conversación con su jefe, en la que ha estado a punto de decirle que se marcha, le hace sentir más fuerte... porque todavía aguantará algo más (el jefe le ofertó volver a las mismas condiciones de antes).

Y a pesar de todo, Wendeling sigue sintiendo que hay días en los que mejor esconderse bajo la almohada y dejar pasar el mundo.

Etiquetas:

 
Wendeling, martes 26 de abril de 2005, 23:56 | Enlace permanente | 2 comentarios
Incertidumbre
Quiero estar ocupada constantemente, necesito tener mi mente cubierta por otras ideas, por otros pensamientos. Porque en cuanto me descuido, estás ahí... llenando mis deseos por completo.

Anoche volví a sentirme sola, sin ti. No estabas a mi lado. Cerraba los ojos para no ver mi soledad y aparecía tu imagen. Tu mirada al perderse en la mía. Tus ojos posados en mis labios. Tu deseo al abrazarme. Tu olor... sentí tu olor y me estremecí.

No quiero volver a sentirme sola. No quiero tener que contentarme con tus recuerdos. Quiero más, quiero tenerte a mi lado. Quiero abrir de nuevo mis ojos y verte ahí, sonriéndome, apretando mi mano o acariciándome. No quiero forzar mi imaginación para olerte, sino hacerlo de verdad. Ese olor que me llena por completo.

Quiero sentir las cosquillas sobre mi piel cuando pasas tus manos por ella, o tus labios, o tu pecho... Y no estás conmigo... todavía.

Y quiero estar ocupada al menos estos días, mientras llegas.

Te espero. ¿Vendrás?

Porque duele volver a sentirme sola, sin ti.

Etiquetas:

 
Wendeling, lunes 25 de abril de 2005, 12:15 | Enlace permanente | 4 comentarios
Lógica infantil y matrimonio entre homosexuales
Ithilien ha escuchado en televisión la noticia de la nueva ley que aprueba el matrimonio entre homosexuales y la consecuente controversia de si pueden tener hijos. Después de quedarse muy seria, pregunta a su madre:

- Mami, si ahora los homosexuales (utiliza esa palabra) se pueden casar ¿pueden tener hijos?

- Claro, son una familia. Pero tienen que adoptarlos.

- ¿No pueden tenerlos por el modo habitual?

-¿¿¿ Einsss...???

Wendeling se queda unos segundos sin saber que responder... al final opta por explicarle a Ithilien que para que una pareja pueda tener un bebé, cada uno de los padres tiene que poner una semilla. Si los padres son dos papás o dos mamás, la semilla es la misma y no pueden tener bebés.

Ithilien entiende la explicación y vuelve a su juego.

Minutos después llama a su madre.

- ¡Mami, tengo una idea!

- ¿Para qué Ithilien?

- Para que las familias de homosexuales puedan tener bebés.

Wendeling mira sorprendida a su hija.

- Mira mami, es muy fácil. Que dos familias de homosexuales vivan en una misma casa. Un matrimonio de dos papás y un matrimonio de dos mamás. Así se pueden cambiar las semillitas. Cuando cada familia tenga sus hijos, que se busquen una casa distinta. Así las dos familias pueden tener bebés.

Wendeling sonrie a su hija y la besa. Si es que los mayores terminamos por complicarnos la vida cuando es tan sencilla...

Etiquetas:

 
Wendeling, viernes 22 de abril de 2005, 20:20 | Enlace permanente | 5 comentarios
Y sigo escribiendo
"Yo, Sinuhé, hijo de Senmut y de su esposa Kipa, he escrito este libro. No para cantar las alabanzas de los dioses del país de Kemi, poque estoy cansado de los dioses. No para alabar a los faraones, porque estoy cansado de sus actos. Escribo para mí solo. No para halgar a los dioses, no para halagar a los reyes, ni por miedo del porvenir ni por esperanza. Porque durante mi vida he sufrido tantas pruebas y pérdidas que el vano temor no puede atormentarme y cansado estoy de toda esperanza y en la inmortalidad como lo estoy de los dioses y de los reyes. Es, pues, para mí solo para quien escribo, y sobre este punto creo diferenciarme de todos los escritores pasados o futuros..."

"Sinuhé, el Egipcio" de Mika Waltari.


Wendeling siempre ha escrito para ella misma, desde hace tanto tiempo que ha olvidado como empezó a hacerlo. Tampoco ha utilizado un solo medio: ha escrito en folios sueltos, en libretas tamaño folio o cuartilla,... en los finales de las libretas de mates cuando estaba en clase, en ocasiones incluso en un cartón encontrado justo en el momento que le llegaba la idea; Ha escrito a mano, con lapiz o bolígrafo, en máquina de escribir, tanto manual como electrónica, y los últimos años, ha escrito con este aparatejo que poco ha poco se ha ido colando en su vida.

Nunca se impuso la tarea de escribir, ni una hora determinada, ni una obligación por hacer una entrada diaria. En ocasiones escribía folios y folios en un mismo día. En otros momentos, dejaba relegado ese diario a semanas (o incluso meses) en los que no necesitaba tanto expresarse.

Pero el diario no tan diario ha estado ahí.

Y Siempre ha contado con su ayuda, para ver su historia desde otra perspectiva.

En esas miles de palabras acumuladas hay un poco de todo. Historias simpáticas, aventuras algo más fuertes (que sí, sexualmente más fuertes), hay sueños, deseos contenidos, hay malestar en ocasiones, explosiones de rabia y durante una época, tristeza... mucha, mucha tristeza.

Pero a Wendeling le resultaba tan fácil leerse su vida desde fuera. No era ella a la que le sucedían esas historias, sino otra persona, desde el momento en que se leía.

Wendeling escribía para leerse. Para leerse ella sola.

Y a pesar de todo lo que ha supuesto el descubrimiento del mundo de las bitácoras, de encontrar gente que le gusta lo que ella escribe... sigue haciéndolo para leerse ella sola.

Y sigue escribiendo para no mostrar en público.

Reconoce que lo intenta en ocasiones, que muestra esa parte de ella tan sensible, pero le da miedo de herir a otras personas con su forma de sentir o de amar.

¿Es lícito hacerlo? En ocasiones cree que si, al fin y al cabo son sus sentimientos, sus luchas diarias. Pero tampoco quiere que nadie se haga una idea de como pueden ser otras personas, a partir de lo que Wendeling siente.

Y la vida sigue... y Wendeling con ella.

(Nota: Quiero dar las gracias a esas personas que me han ayudado, desinteresadamente, a pelear como una guerrera, con el virus cabroncete, que a punto estuvo de costarme ayer la imposibilidad de volver a comunicarme con todos vosotros. Gracias Monty, gracias HSolo y gracias Pyro. Unos besos enormes a los tres)

Etiquetas: , ,

 
Wendeling, jueves 21 de abril de 2005, 14:17 | Enlace permanente | 3 comentarios
Abril va pasando
No quiero pensar. Abril va pasando y se acerca el día, espero algo ansiosa su respuesta, en ocasiones siento lo que va a decirme, aunque después recapacito y me digo que más bien es lo que yo querría escuchar.

Me gustaría tanto que me acompañara en mi camino...

Y no quiero pensar.

Etiquetas:

 
Wendeling, martes 19 de abril de 2005, 20:21 | Enlace permanente | 4 comentarios
¿Misterios familiares?
Joaquín tiene 12 años, cuando una buena mañana, muy de madrugada, lo despierta su madre.

- Niño, despierta a tus hermanos y sin formar mucho jaleo, vestiros. Nos vamos.

Es el mayor de cuatro hermanos, aunque para sus padres, siempre será el niño. Su hermano Enrique tiene dos años menos. Y Sus hermanos gemelos, Miguel y José, seis.

No entiende bien lo que pasa, pero ha intuido la gravedad en la forma de hablar de su madre. Así que despierta a Enrique y a los gemelos y ayuda a vestir a los pequeños.

En unos minutos aparece su padre, con dos maletas de cartón, bastante usadas y empieza a meter la poca ropa que tienen (eso si, muy limpia, su madre jamás ha consentido que sus hijos vayan sucios a la calle.

- Padre ¿qué sucede?

- Nos vamos.

- ¿Por qué? No quiero irme, tengo sueño.

- Niño, haz lo que te mandan.

- ¿Pero que pasa?

- Tengo un buen trabajo en otra ciudad y nos vamos.

Joaquín mira a su padre, éste le devuelve la mirada y opta por no seguir preguntando. Ha ocurrido algo, porque hasta ese momento su padre jamás había comentado de irse a otro sitio. Y mucho menos de madrugada, todavía no ha amanecido.

Su madre ha calentado un poco de leche, los gemelos protestan, casi dormidos sobre la mesa, quieren irse a la cama. Joaquín ayuda a que se tomen la leche.

Menos de media hora después, salen por la puerta, su padre echa la llave (una llave enorme, que pesa una barbaridad), Joaquín se extraña, jamás ha visto esa puerta cerrada con llave. Sin mirar atrás, sin hacer casi ruido, avanzan por la calle, empieza a amanecer. Joaquín mira por encima del hombro la casa, un par de pasos más adelante, ya no la ve.

Se quedan esperando en una esquina de la plaza del pueblo, mientras su madre acude a casa de su hermana. Allí deja la llave de la casa y se despiden de lejos. Su padre no les deja acercarse a su tía.

Se alejan andando del pueblo. Varias semanas después, tras diversos avatares, están en Calatayud. Por fin su padre ha decidido que es un lugar lo bastante alejado de donde vienen y deciden quedarse.

Marzo, 1953.

Joaquín y su familia tardarían cuatro años en volver a su casa del fantasma. Jamás supo que pasó realmente aquella noche para que sus padres decidieran escapar a escondidas, sin despedirse. Nadie se lo contó. Cuando volvió tampoco preguntó... estaba de nuevo en casa y eso era lo importante.

--ooOOoo--

Con el paso del tiempo, Wendeling ha ido recogiendo datos para intentar saber (su padre, Joaquín, nunca le contó la historia al completo) porque un buen día, de madrugada, sus abuelos recogieron a sus hijos y lo poco que tenían y se marcharon a escondidas. La familia de la madre de Joaquín había sido una activa militante en el partido comunista y durante la 2º república pusieron su granito de arena. Pero ellos fueron los únicos en marcharse del pueblo. A pesar de sus preguntas, Wendeling nunca ha conseguido descubrir que pasó exactamente esa noche, o días antes...

Cuando hace unos años casi interrogó directamente a su abuelo, este le contestó que solo buscaba un trabajo en el que ganar más dinero, no consiguió otra respuesta. La circunstancia de que sus abuelos tuvieran tierras propias que cultivaban ellos mismos y que no tuvieran problemas económicos no cuadra con la respuesta que le dio su abuelo.

¿Misterios familiares?

Etiquetas:

 
Wendeling, lunes 18 de abril de 2005, 18:36 | Enlace permanente | 2 comentarios
El sueño de Joaquín
Joaquín es un soñador, una persona que tiene sueños que suelen cumplirse. Desde pequeño, desde que tiene recuerdos, siempre ha recordado sus sueños, en los que aparecen personas que él conoce. Sueños que es capaz de interpretar.

Joaquín vive en una casa, a las afueras de Órgiva, un pequeñito pueblo alpujarreño, en medio de Sierra Nevada. La casita es grande pero solo dos habitaciones: en una de ellas viven y duermen Joaquín y su mujer Carolina, con los trece hijos que le sobreviven (de dieciseis partos), se siente orgulloso de ellos y de él mismo, ha conseguido sacar adelante a su familia con su trabajo y los pequeños regalos que le hacen los vecinos cuando Joaquín sueña o interpreta algún sueño. En la otra habitación de la casa, están los animales de los que se alimenta la familia: dos cerdos, una mula, varios conejos, una decena de gallinas y varias cabras que proporcionan la leche. La casa está cerca del río, por lo que no tiene problemas para avastecerse de agua.

Joaquín y su familia viven del campo y de la montaña. Un par de veces al año se dirigen a Granada, a la capital, para verder algo de las cosechas de la temporada, e incluso en ocasiones, algunos animales. Para eso usan la mula y a pie, durante tres días para llegar, un par de días para realizar la venta y comprar algo que sirva a la casa o a la familia (telas para ropa, cacharros para la familia, aparejos para el campo...) y otros tres días de viaje de vuelta. Esos dos viajes anuales (al final del invierno y al final del verano) suponen toda una aventura para Joaquín y los dos o tres hijos que se lleva. Normalmente en ese grupito solía ir Carmen, su hija mayor, aunque el último viaje no lo ha realizado, tiene ya dieciseis años y está tonteando con un chico del pueblo... para ella ya no es tanta aventura el viaje a Granada, tiene cosas mejores que hacer.

Pero ese final de invierno es distinto.

Joaquín siempre ha soñado para los demás, salvo ese año, durante varios meses tiene un mismo sueño, persistente en el que es protagonista: Venezuela.

Joaquín sueña que está en Venezuela y que encuentra una mina de esmeraldas.

Al principio, le contó el sueño a Carolina, como curiosidad, pero cuando el sueño se volvió a repetir una y otra vez, llegó a la conclusión de que quería decirle algo. Cuando le comenta a su mujer, que podría intentarlo, esta se niega en redondo. Ésta es su tierra, su casa, tienen a su familia cerca. Viven relativamente bien, aunque con mucho trabajo y no quiere irse.

Joaquín idea un plan, durante meses va convenciendo a sus hijos mayores, ellos saben de los sueños de Joaquín y que suelen cumplirse, la idea de salir de esa sierra, de ese pequeño pueblo y vivir toda una auténtica aventura en las "Américas" les atrae. Carmen se niega en redondo, quiere casarse con su novio, Manuel.

Al final del verano, el plan se ha completado. Joaquín y sus hijos han convencido a Carolina. Se marchan a Venezuela. Se vende la casa a las afueras de Órgiva, se venden los animales, salvo la mula, se venden la cosecha del año y devuelven el derecho de cultivo de las tierras a su propietario, el Marques de...

Carmen se queda, se casa con Manuel.

Joaquín, Carolina y sus doce hijos, embarcan en Cadiz, con destino en principio a Rio de la Plata a finales de verano de 1896. Van a vivir el sueño de Joaquín.

--ooOOoo--

Una Wendeling de 7 años escucha absorta la historia que Mama Carmen (su bisabuela) le cuenta, sobre sus padres y sus hermanos. Wendeling sueña con esa familia que tiene en américa, desperdigada por varios países: Argentina, Brasil, Venezuela, Chile,...

(Nota: La mina de esmeraldas se encontró, justo donde Joaquín soñaba, pero los terrenos pertenecían a un rico terrateniente. Joaquín no se hizo rico, murió trabajando como capataz de esa mina, aunque creo que se sentiría muy orgulloso de los que sus descendientes han conseguido en su aventura en "Las Américas". Algunos de ellos han regresado muy bien situados económicamente. Hasta el momento de su muerte, Mama Carmen mantuvo contacto y correspondencia con sus hermanos y supo de todas sus historias)

Etiquetas:

 
Wendeling, viernes 15 de abril de 2005, 20:04 | Enlace permanente | 3 comentarios
Un bonito regalo
Empieza a hacer calor en Málaga. Wendeling ha buscado un traje más fresquito para el día de hoy y se ha llevado una agradable sorpresa: En el bolsillo de la chaqueta ha encontrado un regalo que creyó perdido.

Un precioso regalo que le hizo un amigo, hace casi un año. Wen se ha alegrado tanto que quiere compartir ese regalo con todos vosotros.


~Lo más Absurdo~

Pensar sobre un aroma, o un iris, o unas cejas
será como un diploma ornando un tocador.
Porque cerrar la mente no es fabricarle rejas
sino abrirle ventanas al amor.

Quien lo probó lo sabe - don Lope dixit. ¡Prueba!
El sabio disecciona la rosa en un vial.
Pero hasta el hijo tonto del siervo de la gleba
la deja que florezca en su rosal.

Es vano darle vueltas a dime y diretes:
toma mi mano y corre o dame mi alma y vete.
Lo bello es zambullirse a lomos de la fe;

la paradoja empieza donde el cerebro acaba:
Do el pecho es llave y la cabeza traba,
lo más absurdo es preguntar por qué.



Puedes sentirte orgullosa al saber que ha sido la poesía a la que más horas seguidas (sin interrupción de algún tipo ni para ir al baño siquiera) le he dedicado.

He tratado de hacer una "defensa" al impulso o "crítica de la Razón Pura" que es más o menos por la que tú apuestas. Los motivos que me han llevado a introducir rosas en el poema, son obvios.

Murci 11/05/2004


Wendeling echa de menos a su amigo, con el que ha compartido un buen montón de horas de "discusiones" y "enfrentamientos" en el grupo de literatura al que pertenecía. Así que tal vez, esta noche, Murci reciba una llamada de su enemiga más leal.

Etiquetas:

 
Wendeling, jueves 14 de abril de 2005, 20:42 | Enlace permanente | 2 comentarios
Tu amor
Tu amor es para mi como un respiro,
una caricia en el tiempo hastiado.

Tu cuerpo y tu calor abrigan mi soledad.

El árbol de tu vida me da sombra.

Tu presencia alivia mi camino,
en tu mirada se rompe mi silencio.

Y ahora no se si lo tengo.

Etiquetas:

 
Wendeling, miércoles 13 de abril de 2005, 12:21 | Enlace permanente | 3 comentarios
He vuelto a soñar contigo
Se que no debo hacerlo, pero no he podido evitarlo, hoy he vuelto a soñar contigo.

Soñé que me soñabas...

... que sonreías a mirar una imagen mía

... que cerrabas los ojos y levantabas tu mano, imaginando mi cara, como acariciabas mis cejas... mis párpados... mis mejillas...

... llegar a mis labios y recorrerlos,

... como besaba esos dedos,

... como mi lengua buscaba uno de esos dedos para jugar con él,

... acercar tu cara a la mía y besarme,

... perderte en ese beso, jugando las bocas, las lenguas haciéndose cosquillas,

... acariciar mi cuello, mis hombros, mi espalda,

... pegar tu cuerpo al mío, sentir la aceleración del corazón, el aumento de mis gemidos al sentirte tan cerca,

... al amarme.

Se que no debo hacerlo, pero hecho de menos como antes me soñabas, como me contabas y compartías tus sueños conmigo.

Se que no debo pedírtelo, pero me gustaría volver a sentir tus mimos. Sentir tu rabia al separarnos, por no poder seguir juntos.

Se que no debo hacerlo, al menos hasta saber tu respuesta... pero te amo.

Etiquetas:

 
Wendeling, martes 12 de abril de 2005, 10:07 | Enlace permanente | 4 comentarios
Te recuerdo María José
María José tenía diecisiete años cuando descubrió que estaba embarazada. Habían pasado tantas cosas, que ni le importó cuando al principio lo sospechó y después lo confirmó con su segunda falta. No tenía dinero para comprarse un poco de nieve, así que mucho menos para gastárselo en un predictor.

María José llevaba muerta cuatro meses, desde el día en que la policía irrumpió en la pequeña habitación en la que vivía con "el Chiqui", su novio, en un corralón semiderruido en el barrio más deprimido de la ciudad. Se lo llevaron... ella gritó, le pegó unas cuantas patadas a la policía y al final también terminaron por llevársela a ella. No sirvió de nada, una noche en el calabozo de la policía y al día siguiente en la calle de nuevo, sin saber bien donde ir... terminó por volver al corralón.

Durante una temporada vivió del dinero que el Chiqui y ella habían conseguido con sus pequeños trapicheos, pero al parecer, esta vez iba más en serio y él no saldría tan pronto. Un par de meses después se había acabado el dinero y el dueño del cuartucho, intentó echarla a la calle, cuando no pudo pagar lo que pedía. Al final consiguió quedarse, ofreciéndose a él.

Cuatro meses muerta y dos de embarazo. El Chiqui la mataría de una paliza cuando se enterara. Ni siquiera se le pasó por la cabeza llamar a su padre, ya le había hecho demasiado y ni le abrían la puerta si se le ocurría visitarlo.

Llamó a Wendeling. Esa amiga del colegio que se sentaba a su lado. Esa amiga que conoció cuando repitió 6º de EGB por segunda vez. Esa amiga con la que compartió juegos y risas, esa amiga que la ayudó a aprobar el curso a base de pasarle los exámenes (solo la pillaron en una ocasión dejándose copiar y le costó un suspenso, pero a Wendeling no le importó). Esa amiga que se fue alejando de ella, cuando conoció a su novio, al Chiqui, dos años atrás. Esa amiga a la que había despreciado, con la que tuvo una pelea muy grande, cuando ella le dijo que no le gustaba El Chiqui ni los amigos con los que se movía. Pero María José sabía que Wendeling era la clase de persona que la ayudaría.

--ooOOoo--

Wendeling se sorprendió muchísimo, cuando aquella primavera recibió una llamada de María José. Hacía al menos dos años que no hablaba con ella, aunque sabía de su historia: Se había marchado de casa con quince años con el tipo aquel que estaba metido en historias feas. Y fue incapaz de dejarla en la estacada. Habló con su madre, no andaban ricos, pero tampoco les faltaba de comer (gracias al trabajo que había conseguido su madre), la conveció para que María José pasara unos días en casa, mientras encontraba sitio donde meterse.

Pero más se sorprendió Wendeling cuando vio aparecer a María José. Ya no era la chica risueña, dicharachera y revoltosa que había conocido cinco años atras. La chica rubita de pelo largo, con mofletes rojos y una insinuante buen figura.

María José era una mujer escuálida, de pelo de color indefinido y greñoso, de ojos muy hundidos, que movia las manos constantemente y casi no se le entendía al hablar. Pero a pesar de su sorpresa, se alegró de verla y la llevó a su casa.

Esa noche, después de un baño a conciencia, un corte de pelo gratuito ofrecido por la madre de Wendeling y una copiosa cena, durmieron juntas, como habían hecho años antes... rieron recordando días de colegio, chismorrearon sobre amigos y conocidos comunes. María José confesó su sospecha de embarazo a Wendeling y ésta le prometió ayudarla con el pequeño en lo que fuera. Poco antes de dormirse, ambas terminaron llorando, por todo un poco, por la vida que les había tocado vivir (el padre de Wendeling había muerto unos meses antes) y por el futuro de ese pequeño. María José le pidió dinero para perder al pequeño. Wen se negó, aparte de porque no tenía dinero, porque consideraba que ese niño merecía vivir.

Dos días después, María José desapareció de casa de Wendeling, junto con el televisor y algún dinero que tenían guardado.

Alguién la encontró esa noche, en un callejón, con una jeringuilla en el brazo.

María José llevaba muerta cuatro meses, aunque su corazón decidió decir basta aquel día.

--ooOOoo--


Hoy, Wendeling, en su habitual paseo dominical, ha pasado cerca del callejón en que encontraron a María José. Y ha recordado esa última noche que pasaron juntas. Durante años se ha preguntado si pudo haber hecho algo más por ella. Si todos hubieran podido haber hecho algo más por María José. La niña que sin conocerla, la aceptó con una sonrisa. La primera amiga que conoció al llegar a Málaga.

Dedicado a María José. 1966-1984.

Etiquetas:

 
Wendeling, domingo 10 de abril de 2005, 19:20 | Enlace permanente | 4 comentarios
Mi horroróscopo me dice:
Nunca he creido en clasificar a las personas por su fecha de nacimiento. Cada ser humano es individual e inimitable... pero cuando alguien que no me conoce me dice lo siguiente, me quedo de una pieza sin saber que decir


Su mente está dominada por sus sentimientos y tiene mucha dificultad para ser realmente objetiva. Sus pensamientos son humanitarios y muestra un gran apego a su familia. Posee buena memoria y se aferra a todo lo que ha aprendido durante su infancia. Su mente sensible es muy receptiva e intuitiva, y con sus hijos mantendrá una comunicación telepática. Siempre sabrá qué les pasa o qué sienten aunque se encuentren lejos. También muestra una gran imaginación, fantasías y romanticismo que le llevan a desconcentrarse con facilidad en sus estudios. Además, tiene una gran habilidad y gusto por la poesía y la música. Es probable que sea un poco tímida en su manera de comunicarse y que prefiera guardar en secreto sus emociones. Su mente intuitiva y emocional puede llevarle a sobresalir en campos como la medicina, psicología, nutrición o pedagogía, pero necesita mucho aliento para concretar sus estudios. Debe aprender a ser más disciplinada y constante. Es probable que le guste coleccionar algún tipo de objetos.

Está muy interesada en asuntos internos, subjetivos y personales, y su pensamiento se basa más en sentimientos, intuición, experiencias personales que en la lógica y la razón. Las habilidades y logros intelectuales sin corazón o alma tienen poco sentido para usted. Es muy humana y sería una excelente consejera, ya que escucha con sensibilidad y profundo interés todo lo que sea de la vida interna y los sentimientos de los demás. Además de la psicología, le atraen la educación, el arte, la poesía, la música o la mitología. No tiene mucha confianza al expresarse en público, pero se abre y comparte en grupos mas pequeños e íntimos. Disfruta de escribir un diario, y de leer sobre las crónicas de las vidas ajenas y el desarrollo personal de cada cual.

Se identifica como una mujer fuerte, dinámica, activa y autoritaria. No está dispuesta a ocupar un segundo lugar ni a sentirse inferior a los hombres. Le gusta competir y mostrar su capacidad para lograr lo que se propone. Es usted una mujer líder, segura y capaz de ocupar puestos importantes en la vida. La criticarán por ser masculina, ruda o agresiva en su trato, pero nada de ello le inhibirá. Tiene un orgullo personal muy fuerte y su ego la vuelve susceptible y reaccionaria frente a las pequeñas cosas, mas nunca guarda rencor hacia nadie. Una vez pasado el enojo inicial, se olvida con facilidad de lo sucedido. Es usted una mujer muy independiente que disfruta de la acción en la vida. No presta atención a los detalles ni escucha ninguna clase de consejo.

Sus emociones son intensas, fogosas y a la vez rápidamente cambiantes. Muestra mucho entusiasmo hacia todo lo que signifique aventura, riesgo, desafío, novedad y donde pueda desplegar su coraje, vitalidad y fortaleza. Es usted muy franca con sus afectos y no sabe disimular sus desagrados. Cuando ama a alguien, ya sea su pareja o algún amigo, no tiene límites. Le gusta proteger y brindarse de corazón, sin pedir nada a cambio, pero en el fondo espera un reconocimiento a sus esfuerzos.


Y yo que me creía más compleja...

Etiquetas:

 
Wendeling, sábado 9 de abril de 2005, 21:12 | Enlace permanente | 1 comentarios
Sigo esperando
A veces nos enredamos en las cosas,
hasta que ese enredo se convierte en locura
y quedamos atrapados en el incesante remolino.

A veces alguien se dispara
y consigue la libertad.
Entonces llega a ser él mismo.

A veces necesitas desaparecer por completo
para sentirte libre.
Pero ¿lo comprenderán?

Etiquetas: ,

 
Wendeling, , 14:41 | Enlace permanente | 1 comentarios
Yo estoy dispuesta. ¿Y tú?
- La razón puede controlar todo, es duro pero se puede. O casi todo. Cada uno es como es, pero se puede cambiar. Soy una persona cerebral. Ya te lo dije.

- Tienes miedo a que yo te descontrole todo lo que has conseguido estos años.

- Si no hay control queda el caos y la anarquia.

- No es eso lo que te he preguntado.

- ¿Me vas a psicoanalizar?... Es probable.

- Solo curiosidad. Intentar entender tus reacciones, nada más.

- Ya te he contado como soy creo. ¿No? Y ya tendrás tu propia opinión ¿Cuál es?

- Mi opinión es que quiero estar contigo, intentarlo al menos. Y que soy capaz de readaptarme a lo que creas necesario. Y tienes miedo de perder todo el control que te has forjado estos años.

- Si.

Etiquetas:

 
Wendeling, jueves 7 de abril de 2005, 22:48 | Enlace permanente | 3 comentarios
Papelería andante
El otro día, por una interesante idea de Pepe, hice un recuento de lo que llevo a diario en mi mochila. Me he convencido que soy una papelería andante. La lista es larga... y lo peor de todo, es que me he dado cuenta de que llevo todo ese peso encima a diario, durante horas.

- Varias pólizas de seguros que tengo que entregar a clientes.

- Propuestas para las pólizas.

- Recibos (varias decenas de ellos).

- Folios.

- Tarifas.

- Dos monederos (uno el mío y otro con la recaudación para el jefe).

- La funda de las gafas (de las mías).

- Una botella de medio litro de agua.

- Una bolsita con un par de compresas, salva slip y tampones.

- Un libro, siempre, ahora mismo "El dragón renacido" de la saga La rueda del tiempo, de Robert Jordan.

- Dos paquetes de pañuelos de papel, comenzados.

- Unas tijeras.

- Un peine.

- En un bosillo de la mochila: 6 rotuladores (dos fluorescentes, dos de punta gruesa y otros dos rojos), 7 bolígrafos (uno rojo, dos negros y cuatro azules) y 3 lápices.

- En otro bolsillo de la mochila: un puñado de tarjetas con el nombrecito de la empresa (la mayoría escritas con teléfonos... donde pillo apunto el nº de los clientes), 4 bolígrafos más ( tres rojos y uno negro... tengo la sensación de hacer colección de bolígrafos que no escriben), un bolsito con maquillaje, la tarjeta del bus, el teléfono móvil y las llaves de casa.

- Aps... he encontrado otro lapiz más.

- En otro bolsillito de la mochila, lo imprescindible: tarjeta de la S.S., DNI, más papeles con nº de teléfonos (¿cómo he acumulado yo tantas notas?), una cajita con apósitos, un sobre con fotos mías tamaño DNI (¿cuándo me hice esas fotos?).

- Un callejero (por si me pierdo).

Y ya está. Creo que tengo tendencia a acumular bolígrafos varios (y ni idea de como he llegado a tener tantos).

Etiquetas:

 
Wendeling, , 20:18 | Enlace permanente | 2 comentarios
Gracias Geyper y hasta pronto
Wendeling descubrió el mundo de los blogs a causa de un amigo, era finales del 2002 y esta persona le pidió opinión sobre algo que estaba escribiendo. Entrar de puntillas en la vida de esa persona supuso al principio un sentimiento de culpabilidad (¡cómo no!) porque sintió que curioseaba en la vida íntima del amigo que solo le había pedido opinión sobre un artículo. Pero Wendeling siguió pasando por ese diario. Cuando días después, toda avergonzada, confesó su crimen al amigo, este le sonrió y le comentó que sabía que se pasaba por ella, porque era la única persona conocida a quien había dado la dirección, confiaba en ella.

Eso animó a Wendeling a buscar más información sobre el mundo de las bitácoras y las personas que en ocasiones se escondían tras ellas y en otros momentos, se desnudaban ante desconocidos.

En aquellas fechas, la mayoría de los blogs eran muy técnicos. Locos informáticos (o aprendices) que confiaban sus experimentos a los demás. Pero entre artículo y artículo, muchos de ellos descubrían parte de su personalidad, sus inquietudes, sus fantasías o sus experiencias.

Wendeling se enganchó, intentando obviar su vida personal, tan llena de complejos y problemas, mezclándose en la vida de esas otras personas.

Tardó bastante en dejar su primer comentario... y tras ése, vinieron muchos más.

Wendeling navegó durante años por ese mundo, las bitácoras nacían, crecían y muchas terminaban por cerrar, al evolucionar las personas que escribían. Muchas lo hacían por necesidad, otras por aburrimiento, por experimentar sistemas nuevos de comunicarse...

Hoy, solo queda una bitácora que ella sigue leyendo, ininterrumpidamente, semana a semana, desde hace 3 años.

En agosto del 2003, Wendeling escribe un comentario bastante (muy) depresivo, en la bitácora de Dante. Se encuentra en su momento más bajo, hundida por completo, ha dejado incluso de intentar salir de ahí. Al día siguiente encuentra un email de alguien que no conoce. Un alguien que ha leído su comentario y que la anima a mirar alrededor, a dar un salto y salir adelante, a sonreir.

Se sorprende por completo. ¿Quién es esa persona? A ver, piensa como ha podido conocer su dirección de correo y como ha podido saber como se encuentra. Investiga, pero ni idea. El correo está firmado con un nombre personal y Wendeling no sabe de donde ha surgido. Hasta que horas después, tiene la idea de mirar entre los blogs que visita diariamente.

Allí está. Aunque es por intuición, de pronto sabe quien le ha escrito ese email ¡Y resulta que tiene blog propio!

A curiosear. Wendeling se tropezó con Geyper, justo en el artículo de las caquitas, realmente genial. Y cayó en el influjo de una de las personas más buenas, amables, graciosas y sobre todo, valientes con las que ha tropezado por este mundo.

Wendeling recibió algún email más de ese geyper juguetón, que la hizo realmente sonreir. Darse cuenta que la vida vale la pena vivirla (o al menos intentarlo). Además de ese reto para que se comprara una Nancy (de las antiguas) y jugara con ella. Ella ha reido a carcajadas, con las historias y recuerdos de ese cajón de juguetes, se ha entusiasmado con la valentía demostrada por él, al dejar todo e ir detrás de su amor (aunque al final no saliera la aventura como se esperaba) y ha llorado de impotencia, al no tener forma objetiva de ayudarle (tal y como él hizo con Wendeling).

Y hoy, Geyper se despide. Y aunque es una despedida con promesa de volver. La Nancy de Wendeling no ha podido evitar soltar unas lágrimas por ese amigo tan maravilloso, que un día la empujó (sin conocerla) a sonreir.

Al igual que tanto amigos (porque son amigos, porque te han permitido conocer ese mundo íntimo tan especial de cada uno) que se han marchado y han dejado de escribir, hoy Wendeling se siente un poco más vacía.

Nota: Geyper, no se si llegarás a leer esto, solo quiero decirte que te quiero, que te echaré de menos y que ese enlace permanecerá ahí, para cuando decidas volver. Porque no se si te has dado cuenta, pero hay mucha gente que necesita de ti por estos mundos. Suerte y adelante, con esa sonrisa que sabes sacarnos, incluso en los momentos más difíciles y complicados.

Etiquetas:

 
Wendeling, miércoles 6 de abril de 2005, 17:10 | Enlace permanente | 3 comentarios
¿Y yo de qué me quejo?
Cuando llegas a casa, después de lo que ocurrió ayer, es cuando reflexionas y terminas llegando a un par de conclusiones:

a) Soy tonta y no se de que puedo quejarme. Visto lo visto.

b) ¿Realmente esto sigue ocurriendo en España, en el S. XXI?

Pero vayamos por partes, primero la situación que viví ayer por la mañana.

Mi jefe me dio el listado de varios clientes a "recuperar" por baja de sus seguros ¿La causa? Devoluciones bancarias de varios recibos. En ocasiones consigo recuperar algunos clientes, con el pago de sus cuotas (y me llevo mi comisión), en otras no se puede, pero tampoco pierdo nada, así que aunque no es mi trabajo habitual, no me importa hacerlo para ganarme un poquito de "sobresueldo" con este sistema.

Uno de estos clientes, es una mujer. Miro y compruebo sus datos y me dirijo a su casa. La encuentro en ella. Me presento y le cuento por qué estoy allí.

Me hace pasar.

Hasta aquí, procemiento habitual. A partir de ahora, todo lo que pasó, es lo que me ha hecho pensar y reflexionar sobre mi vida y sobre la suerte (a pesar de mis quejas) que tengo.

C. me comenta que no quiere perder el seguro, pero que no tiene dinero. Se pone a llorar e incluso me afirma que no tiene nada que darle de comer a sus hijos para el dia.

C. tiene 26 años, viuda y con 6 hijos que sacar adelante con una pequeña paga social, lleva medio año sin conseguir un trabajo, porque tiene que atender a los pequeños, dos de ellos casi bebés.

En ese momento, C. llama a una pequeña, de unos cinco años. Cuando la niña acude, le quita los pendientes y me los ofrece por 10 €.

Me sorprendo, me pone los pendientes en la mano, son buenos, valen mucho más de los 10 € y no puedo aceptarlos. Me niego a hacerlo. La niña llora pidiendo sus pendientes, son suyos y no quieren que se los quiten. C. se traga sus lágrimas y vuelve a insistir, necesita ese dinero para comprar algo de comida para ese día.

Al final, abro mi monedero y le doy esos 10 € que a mi también me hacen falta (mi sueldo es bastante pequeño) pero soy madre y me imagino todo lo que está pasando C. No acepto los pendientes y se lo devuelvo a la pequeña.

Termino por ofrecerle un trabajo, mi jefe está buscando teleoperadoras para su negocio. Le escribo la dirección en una tarjeta y se la doy.

- ¿Dónde es? - pregunta C.

- En la dirección que pone en la tarjeta.

- ¿Pero puedes indicarme como ir? No se leer muy bien.

Mi sorpresa sigue en aumento. No puedo creermelo bien. Es joven, tiene 26 años y es española, no pertenece a algún grupo social con problemas y es inteligente ¿Cómo que no sabe leer?

- De niña nunca me gustó el colegio y me quedé embarazada con 14 años, desde entonces solo he estado pendiente de mi casa. Se leer pero no muy bien - me explica.

Fui a esa casa, intentando ganar algo de dinero. Salí con un nudo en la garganta y 10 € menos. Sé que mi ayuda no le va a valer de mucho, al día siguiente estaría de nuevo igual. Pero ya en casa, aparte de llamarme tonta (necesito ese dinero, aunque no llegue al extremo de C.), llegué a la conclusión de la suerte que tengo. Mi casa, mis hijas y mi diminuto sueldo para poder comer y seguir viviendo. No tengo para más (incluso he conseguido ir a la mereth gracias al regalo de un amigo)... ¿pero qué más quiero? Ya tengo sus sonrisas y besos.

Y los vuestros también, que valen mucho.

Etiquetas:

 
Wendeling, martes 5 de abril de 2005, 20:54 | Enlace permanente | 2 comentarios
Leyes más bobas de lo habitual
¿Cuál es la forma más fácil de arrancar unas sonrisas? Comprobar la estupidez humana. Lo que ya da miedo, es cuando esa estupidez se refleja en el mundo de las leyes, que se suponen sirve para reglar la vida social y que todos nos "llevemos mejor".

- Queda prohibido tener más de dos consoladores en la misma casa (Arizona, EE.UU.)

- Detonar un dispositivo nuclear dentro de los límites de la ciudad está multado con 500 dólares (Chico, en California, EE.UU.)

- Se multará a quien deje abandonado su coche con las llaves puestas y las puertas abiertas (Suiza).

- Se aplicará la pena de muerte a a quel que salte al vacío desde un edificio (Nueva York, EE.UU.)

- Está terminantemente prohibido orinar en la boca de un vecino (Champaing, Illinois, EE.UU.)

- Se prohíbe el uso de pistolas de agua en la celebración del Año Nuevo (Camboya).

- Queda terminantemente prohibido aparcar elefantes en la Calle Principal (Virginia, Minnesota, EE.UU.)

- A excepción de los domingos, es perfectamente legal disparar a un escocés con un arco y una flecha (York, Reino Unido).

- Es ilegal para los mayores de 18 años carecer de más de un diente visible al sonreír (Tombstone, Arizona, EE.UU.)

Ahora solo me queda decidir si me creo que estas leyes son legales o la broma de algún chistoso.

Felices Risas.

Etiquetas:

 
Wendeling, lunes 4 de abril de 2005, 17:14 | Enlace permanente | 2 comentarios
Desesperación, lágrimas y seguir avanzando
¿No es suficiente pago ya? ¿Por qué tengo que seguir avanzando? No encuentro el final, ni siquiera un leve esbozo.

Lágrimas por un fin que no llega. Odio estar sola, sentirme abandonada. Como esos perritos que buscan a su dueño desesperados al lado de una carretera.

- ¡Mami!... ¿Mami?

Si, lo sé. Lavarme la cara y sonreir. Ellas no merecen mi desesperación. Sólo mi sonrisa y mi empuje para que sientan todo mi amor por ellas.

3 de abril de 1995

- Dejó de luchar, no tenía fuerzas.

- Quiero a mi hijo. Lo quiero.

- Siempre será tu hijo.

- Pero ya no tendré más recuerdos suyos. ¿No te das cuenta?

Etiquetas:

 
Wendeling, domingo 3 de abril de 2005, 1:04 | Enlace permanente | 3 comentarios
Llegó abril
Wendeling lleva varios días en un tobogán, subió muy arriba y de pronto no supo frenar y se dio el gran golpe. siente no haber tenido ánimos para escribir un buen artículo, pero ultimamente hay demasiados sentimientos rondándole muy cerca.

Y encima llega abril. ¿Cómo puede un simple mes conseguir que te sientas mal? Reconozco que no es el mes, sino las circunstancias de mi vida que han decidido que abril no sea mi mes. En abril llegará una decisión que espero impaciente, pero también con miedo. En ocasiones quiero que no llegue nunca, porque no quiero un "no puedo" por respuesta (demasiados no en una sola frase). En otros momentos necesito que pase abril de largo y afrontar mi futuro ¿a solas?.

Y hoy, uno de abril, es el cumpleaños de "la novia", y sigo sin saber como actuar con ella. La echo tanto de menos y sin embargo me da miedo de lo que piense de mi, porque jamás volverá a ser igual.

Y un tres de abril no estaré en este mundo, ni en el otro, estaré en un recuerdo que duele, duele, duele, duele...

Wendeling necesita seguir avanzando, pero hoy, en abril, no encuentra camino por el que andar. Sentada en una roca del camino, al menos espera no retroceder. Busca una sonrisa que tire de ella al otro lado, unos ojos que sonrien, para que se de cuenta que por algún motivo oculto al final todo sufrimiento tiene su recompensa.

Etiquetas:

 
Wendeling, viernes 1 de abril de 2005, 17:41 | Enlace permanente | 3 comentarios